Los glaciares de los ríos Olivares y Colorado son el objeto central del Parque Nacional Glaciares de Santiago, creado por el Decreto 25 del Ministerio de Bienes Nacionales y publicado en el Diario Oficial el 16 de agosto de 2023. El decreto cuenta 368 cuerpos de hielo en las cuencas altas de ambos ríos, en la comuna de San José de Maipo, y los define como reservorios de agua estratégicos para la Región Metropolitana.
Cuerpos de hielo del Parque Nacional según el decreto
Del total de 368, el decreto asigna 118 glaciares a la cuenca del río Olivares y 250 a la del río Colorado, con una superficie glaciarizada aproximada de 20.850 hectáreas entre ambas. Los cursos de agua de las dos cuencas equivalen a 4.194 litros por segundo de agua, según el mismo texto. Con la creación del parque, la superficie de glaciares protegida en el sistema estatal, entre las regiones de Coquimbo y Maule, subió de 4.427 hectáreas a más de 25.000.
Casi todo el polígono drena al río Maipo (99,1%). Según la ficha de SIMBIO, la plataforma de información del Ministerio del Medio Ambiente, el río Colorado antes de su junta con el Olivares ocupa el 55,8% del parque y el Olivares el 41,0%. Entre los cuerpos de hielo más mencionados por la prensa figuran Olivares Gamma, Juncal Sur y el glaciar del volcán Tupungatito, destacados por su aporte a la regulación del régimen hídrico.
El decreto registra 368 glaciares, pero la medición de cobertura del suelo de SIMBIO contabiliza 15.151,5 hectáreas de hielo glaciar, cifra menor a las 20.850 del texto legal.
Dos mediciones de la superficie de hielo
La cobertura del suelo registrada por SIMBIO mide dentro del polígono 15.151,5 hectáreas de glaciares (20,26%) y 12.360,6 hectáreas de nieve (16,53%), lo que suma un 36,8% del parque cubierto por hielo o nieve permanente. La cifra de glaciares es menor que las 20.850 hectáreas del decreto y los documentos revisados no explican la diferencia. Entre los factores posibles figuran el año y el método del inventario y la forma en que se cortan los glaciares en el límite del polígono.
Otras cifras provienen de la comunicación del Gobierno de 2022 y no figuran en el decreto. Entonces se informó que el parque protegería cerca del 46% de la superficie de hielo de la Región Metropolitana y el 56% del agua almacenada en sus glaciares, con unos 8 km³ de agua, equivalentes a 32 veces lo que acumula el embalse El Yeso.
Geología y formas del relieve
El decreto describe una diversidad geológica excepcional en las cuencas altas de ambos ríos. El área combina rocas marinas del Jurásico con rocas volcánicas y plutónicas del Cenozoico, además de intensa actividad tectónica y volcanismo. Las unidades mencionadas son las formaciones Lo Valdés, Río Damas, Abanico, Colimapu y Farellones, y las unidades volcánicas Antigua y Nueva.
Entre las geoformas destacan los volcanes Tupungatito y Tupungato, de origen volcánico, los circos y valles glaciales, que son formas de erosión del hielo, el glaciar colgante y los depósitos glaciares (morrenas) y gravitacionales (coluviales).
Retroceso y cifras en disputa
Un estudio de la Universidad de Chile citado por la prensa en 2022 indica que los glaciares del centro del país son cada vez más vulnerables a la pérdida de masa por el oscurecimiento del hielo, el llamado efecto albedo. En mayo de 2022, la Dirección General de Aguas publicó un nuevo inventario, con 26.169 glaciares y 21.009 km², que reemplazó al de 2014, de 24.114 glaciares y 23.641 km², e informó una pérdida del 8% del área en menos de una década.
Una columna de opinión de 2025, firmada por dos investigadores de la Universidad Técnica Federico Santa María, cuestiona que solo 18.806 glaciares mantengan el mismo identificador entre ambos inventarios y que parte de los cambios responda a delimitación manual. El mismo texto habla de unos 300 glaciares en el valle del Olivares, cifra que no coincide con los 118 del decreto. Desde 2009, los glaciares catastrados tienen una protección mínima mediante el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, y un proyecto de ley en el Senado, en trámite desde agosto de 2023, busca prohibir actividades mineras y de construcción en sus proximidades.
El Decreto 56, firmado en noviembre de 2025 y sin publicación verificada al 22 de octubre de 2026, amplía el objetivo del parque a las cuencas altas y medias, e incorpora los geositios y los humedales entre sus objetos de protección. Los antecedentes de esa ampliación están en la historia del Parque Nacional Glaciares de Santiago, la fauna asociada en el artículo de Cajón Silvestre y el panorama general en Ruta G25.