El Cerro El Morado, a 4.674 metros sobre el nivel del mar en el Cajón del Maipo, debe su forma al trabajo de los glaciares. La pirámide de roca que se ve desde el fondo del valle es un “horn glaciar”, una estructura que se forma cuando varios “circos glaciares” erosionan simultáneamente las laderas de una misma cumbre desde distintas orientaciones.
Un circo glaciar es una depresión semicircular excavada en la ladera de una montaña por la acción de un glaciar. Tiene forma de anfiteatro: paredes abruptas en tres lados y abierta hacia el valle por el cuarto. El hielo se acumula ahí, erosiona la roca por abrasión y arranque, y con el tiempo profundiza y ensancha la cavidad. Cuando el glaciar retrocede o desaparece, el circo queda vacío, y si el fondo está suficientemente excavado, se llena de agua y forma una laguna. La Laguna Morales, al pie del Cerro El Morado, es un ejemplo exacto de eso.
El nombre, “Cerro El Morado”, se lo dan los arrieros que transitaban el valle: la pared sur proyecta una tonalidad entre morada y azulada según el ángulo de la luz.
El Cerro El Morado como horn glaciar: origen y geometría
La formación de un horn requiere que el hielo haya ocupado el entorno de la cumbre desde varios flancos al mismo tiempo, algo que solo ocurre cuando la acumulación de nieve es suficiente para alimentar glaciares en múltiples orientaciones de la montaña. En el caso del Morado, ese proceso tuvo lugar durante las glaciaciones del Pleistoceno, cuando el límite de las nieves permanentes en los Andes centrales era varios cientos de metros más bajo que hoy. Los circos que tallaron la cumbre son visibles todavía: las paredes abruptas que rodean la cima por sus distintos flancos son las huellas de esas cubetas de erosión.
Lo que distingue al Morado de otras cumbres del sector es que la erosión glaciar actuó sobre rocas de distintas formaciones geológicas, cada una con dureza y respuesta mecánica diferente. El valle del estero Morales, que encaja el Monumento Natural al pie del cerro, está formado por rocas de la Formación Colimapu, la Formación Lo Valdés, la Formación Abanico y el Intrusivo Chacayes. Esa variedad litológica, que va del Mesozoico marino al Cenozoico volcánico más el plutón intrusivo mioceno, explica en parte la irregularidad de las paredes: el hielo erosiona a distinta velocidad según la roca que encuentra.
El valle glaciar del estero Morales y sus formas asociadas
El valle en cuyo fondo se asienta el Monumento Natural El Morado tiene forma de U, la huella típica que deja un glaciar de valle al pulir y ensanchar el fondo mientras avanza. Un río produce valles en V, con fondo estrecho y laderas convergentes; un glaciar produce el perfil en U, con fondo plano y paredes casi verticales. El estero Morales corre hoy por ese fondo plano, que es mucho más ancho de lo que cualquier curso de agua de ese caudal necesitaría para funcionar.
Dentro del valle, el inventario del Geoparque Cajón del Maipo documenta varios geositios que registran distintas fases de esa historia glaciar. La Morrena del Morado, en la entrada del monumento, es un depósito de material heterogéneo que el glaciar acumuló en su frente antes de retroceder: tiene una extensión altitudinal de unos 200 metros y se prolonga más de 2 kilómetros valle adentro. El río Volcán la ha cortado en su base, dejando expuesto el perfil del depósito. Más arriba, la Laguna Morales ocupa una cubeta de sobreexcavación represada por un arco morrénico: es un lago de 150 metros de largo, 50 de ancho y 4 de profundidad máxima, alimentado en parte por el deshielo de los glaciares El Morado y San Francisco aguas arriba.
La Laguna Morales existe porque el glaciar excavó la roca más de lo necesario y luego retrocedió, dejando un arco morrénico que represa naturalmente el agua de deshielo: una presa construida sin intervención humana hace miles de años.
Sistema glaciar El Morado-San Francisco y afloramientos rocosos actuales
Los glaciares El Morado y San Francisco son los cuerpos de hielo activos que quedan en el sector alto del valle, entre los 2.740 y los 4.000 metros de altitud. Conforman el geositio Sistema Glaciar El Morado-San Francisco, documentado por su valor científico y por la variedad de formas que concentra: lenguas glaciares, horn glacial y circo glacial en un espacio reducido. Junto al lago proglacial, frente a la Laguna Morales, hay un depósito coluvial activo de rocas ígneas del Intrusivo Chacayes: bloques de gran tamaño que se han desprendido de las laderas y que son visibles a lo largo de toda esa sección del valle.
Los afloramientos rocosos expuestos en las laderas del valle están sometidos a crioclastia, el proceso por el cual el agua que penetra en las fracturas de la roca se congela, se expande y fragmenta el material. Es un proceso activo en este rango altitudinal, y es el que alimenta los depósitos de bloques que rodean la laguna. Como se describe en el artículo sobre el Glaciar Colgante El Morado, los frentes glaciares de este sector liberan material rocoso de forma continua, combinando la dinámica del hielo con la fragmentación periglaciar de las paredes que los encajan.